La hernia hiatal ocurre cuando una porción del estómago se desplaza hacia el tórax a través del hiato esofágico (la abertura natural del diafragma). Esto debilita la válvula que evita que el ácido gástrico suba al esófago.
El resultado: reflujo gastroesofágico crónico que con el tiempo daña el esófago y puede causar esofagitis, esófago de Barrett y, en casos avanzados, lesiones precancerosas.
La funduplicatura laparoscópica reposiciona el estómago, cierra la hernia y reconstruye la válvula con tejido propio. Es el tratamiento definitivo, sin necesidad de tomar medicamentos de por vida.